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Actualizado el 01/10/2026 · Dra. María Lourdes Yagües, cirujana plástica
Cirugía íntima · Sin tabúes
Casi ninguna mujer llega a la consulta de labioplastia diciendo «quiero operarme». Llega diciendo «no sé si esto es normal», o «me da vergüenza hasta preguntarlo», o «llevo años con esto y nunca se lo he contado a nadie». La Dra. Yagües escucha esas frases cada semana. En este artículo reúne las preguntas que de verdad se hacen en su consulta, con las respuestas que da ella misma, sin rodeos y sin tabúes. Porque la primera barrera de la cirugía íntima no es el quirófano: es atreverse a hablar de ello.
Es la pregunta número uno, y merece una respuesta honesta: casi con total seguridad, sí. La vulva tiene una variabilidad enorme. Labios menores que sobresalen de los mayores, uno más largo que otro, un color más oscuro en el borde, pliegues asimétricos alrededor del clítoris: todo eso entra dentro de lo normal, y la doctora lo dice así, con claridad, a cada mujer que se lo pregunta.
Pero «normal» y «cómodo» no son lo mismo. Que una anatomía sea normal no significa que tengas que aguantar que te roce, te duela o te condicione. La labioplastia no corrige algo que está mal; resuelve algo que molesta. Es una diferencia que muchas pacientes tardan años en permitirse.
Cuando la Dra. Yagües pregunta «¿qué es lo que te molesta?», las respuestas casi nunca empiezan por el espejo. Empiezan por la vida diaria.
Bici, running, spinning, equitación, mallas ajustadas, bikini. Un labio menor que sobresale se pellizca, se irrita, roza con la costura. Hay mujeres que han dejado de ir en bici o que eligen la ropa pensando en eso desde hace tanto tiempo que ya ni lo consideran un problema.
Que el labio se introduzca durante la penetración, que tire, que escueza después. O, simplemente, no querer que te vean, apagar la luz, contenerte. Es una de las razones más frecuentes y de las que más cuesta decir en voz alta; de mujer a mujer, se dice a la primera.
Un lado claramente más largo que el otro, o una zona que después de uno o varios partos ya no se siente como antes, con más laxitud o un aspecto distinto. También hay quien viene a corregir una cicatriz de episiotomía o desgarro que quedó tirante.
La labioplastia es la reducción o remodelación de los labios menores, y en ocasiones también de los mayores o del capuchón del clítoris, para que la zona quede proporcionada, cómoda y de aspecto natural. Se retira el tejido sobrante respetando el borde, la vascularización y la inervación, y se sutura con puntos muy finos que se reabsorben.
Lo que no es: no es una «cirugía de rejuvenecimiento vaginal», no toca el interior de la vagina, no tiene nada que ver con la sexualidad como tal ni con el placer. Y tampoco es una cirugía para ajustarse a un ideal de revista: el objetivo es que te olvides de esa zona, no que la mires más.
La labioplastia se realiza habitualmente con anestesia local y sedación, en régimen ambulatorio: entras, te operas y vuelves a casa el mismo día. Se hace en el Hospital Quirónsalud Málaga, hospital completo con UCI: operar siempre en entorno hospitalario es una decisión de seguridad de la doctora, sea cual sea la intervención.
La cirugía dura en torno a una hora, según el caso. Durante la sedación estás tranquila y no notas nada; la anestesia local mantiene la zona sin dolor las primeras horas.
Hay inflamación, y a veces sorprende: la zona se hincha bastante y puede asustar si no te han avisado. Te avisamos. Molestia, más que dolor, que se controla con analgésicos habituales, frío local y ropa interior holgada de algodón. Los primeros dos o tres días conviene descansar y evitar estar mucho rato sentada. Higiene sencilla: agua, secado suave, nada de frotar.
La mayoría de las pacientes retoma el trabajo de oficina en unos días, una semana como mucho. Los puntos se van reabsorbiendo solos; no hay que quitarlos. La inflamación baja de forma visible pero no del todo.
Es el plazo orientativo para volver al deporte de impacto, a la bici y a las relaciones sexuales, siempre con el visto bueno de la doctora en la revisión.
Se aprecia en torno a los dos o tres meses, cuando desaparece el edema residual y la cicatriz, que queda en el borde del labio, se afina hasta hacerse prácticamente invisible.
«¿Voy a perder sensibilidad?» es la segunda pregunta más frecuente, y la que más frena. La respuesta corta: con una técnica correcta, no. La labioplastia actúa sobre los labios menores, no sobre el clítoris ni sobre los nervios que llegan a él. Las primeras semanas la zona puede notarse más sensible o algo adormecida por la inflamación; es transitorio. Lo habitual es que, pasado ese tiempo, la sensibilidad sea la de antes, y que muchas mujeres describan las relaciones como más cómodas precisamente porque ha desaparecido lo que dolía o rozaba.
Lo que sí importa es quién opera: es una cirugía de milímetros en una zona muy vascularizada.
En la consulta de la Dra. Yagües la cirugía íntima se trata con una norma que no tiene excepciones: no se publican fotos de labioplastia, ni antes ni después, ni con el permiso de la paciente. Tampoco se publican reseñas ni testimonios de cirugía íntima. Puede parecer poco «comercial» en una época en la que todo se enseña; preferimos que la mujer que se sienta en la consulta sepa que nada de lo suyo va a salir de ahí.
La doctora es mujer, y lo son también las auxiliares y la coordinadora que te acompañan. La exploración, las fotografías clínicas (que forman parte de tu historia, no de ninguna galería), las preguntas incómodas, el WhatsApp de los primeros días: todo pasa entre mujeres. Para muchas pacientes es lo que les permite, por fin, dar el paso. Si quieres saber más sobre por qué eso importa, puedes leer por qué elegir una cirujana mujer para el pecho y la zona íntima.
¿Se nota la cicatriz? Queda en el borde libre del labio menor, sobre un tejido que cicatriza muy bien. Pasados unos meses, en la mayoría de los casos es prácticamente imperceptible, incluso para un ginecólogo.
¿Puedo tener hijos después? ¿Afecta al parto? No. La labioplastia no interviene sobre la vagina ni sobre el periné, y no condiciona un embarazo ni un parto vaginal posterior.
¿Cuánto cuesta? Depende de si es una labioplastia de menores, de mayores, del capuchón o una combinación. Tras la consulta o la videoconsulta recibes un presupuesto cerrado y por escrito, con todo incluido, para que decidas sin prisa. Tienes más información en la página de labioplastia en Málaga.
Si llevas tiempo con esta pregunta guardada. Puedes empezar contándosela por escrito a la Dra. Yagües. Lo lee ella en persona, con absoluta discreción, y te responde en 24 horas. Nadie más va a leerlo, y no te compromete a nada.
Sigue leyendo: Por qué elegir una cirujana mujer para el pecho y la zona íntima
Revisado por la Dra. María Lourdes Yagües Giménez, cirujana plástica, estética y reparadora (colegiada nº 085043341), miembro de SECPRE y AECEP. Hospital Quirónsalud Málaga. · Actualizado 01/10/2026
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