Labioplastia

La labioplastia es un proceso estético y quirúrgico para reducir el tamaño de los labios menores de la parte íntima de la mujer. Esta cirugía aporta beneficios tanto físicos como emocionales en donde normalmente la autoestima juega un papel importante.

Una mujer puede desear una labioplastia por diferentes motivos como: Inconformidad con el aspecto de sus partes íntimas o dificultad en la relaciones sexuales, molestias o roce con las prendas ajustadas o al realizar deporte con bicicleta, equitación etc, deformidad de los labios debida al envejecimiento de los órganos reproductores o a accidentes y lesiones.

Se trata de una cirugía menor, en donde la magnitud de los cambios va a depender totalmente de los objetivos deseados por la paciente.

Ficha Técnica

  • Duración:

    Entre 30 y 40 minutos.

  • Anestesia:

    Anestesia local más sedación.

  • Hospitalización:

    Es una técnica ambulatoria, es decir, que no requiere ingreso hospitalario.

  • Postoperatorio:

    Reposo relativo 24 horas.

  • Curación:

    Depende de la cicatrización del la paciente.

  • Riesgos:

    Sangrado e  infección de la herida.

  • Duración del resultado:

    En términos generales, los efectos son definitivos.

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El Procedimiento Paso a Paso

Labioplastia
Labioplastia

La Primera Visita

En tu primera visita tendrás la oportunidad de informar a la doctora de tus objetivos; es importante que acudas a la visita con las ideas claras. Es el momento de comunicarte de la forma más abierta y sincera posible. También es importante que le informes de algunos datos sobre tu estilo de vida; tus actividades rutinarias, si practicas algún deporte o realizas ejercicio físico, si llevas una vida más o menos sedentaria, si tu trabajo habitual es más o menos activo, etc. Además te preguntará los antecedentes de intervenciones o patologías que tengas o hayas tenido y si padeces alergia a algún medicamento.

Si eres fumadora, debes saber que es importante dejar de fumar unas semanas antes de la intervención.

En la primera visita te indicaremos el tipo de anestesia más adecuado y los estudios preoperatorios necesarios.

Podremos darte además el presupuesto de tu intervención.

La Cirugía

Existen dos tipos de intervenciones dentro de la labioplastia:

  • Reducción de labios menores

    Con el paso del tiempo los labios menores han ido perdiendo su forma y volumen habituales, y se procede a devolverlos a su tamaño de origen con el fin de recuperar su componente estético.

  • Aumento de labios mayores

    En estos casos se procede a inyectar grasa con el fin de que aumenten su tamaño y mejorar su aspecto.

La labioplastia que va destinada a reducir los labios menores, es la más frecuente. En estos casos, las mujeres suelen presentar unos genitales de un mayor tamaño del que desearían, o desigualdad en los mismos.

La intervención de labioplastia tiene dos aspectos: por un lado, se retira el exceso de tejido graso y mucosa que produce la hipertrofia; y por el otro se elimina la piel sobrante, remodelando los labios para resolver la posible asimetría y conseguir un aspecto agradable y rejuvenecido.

Por regla general, no suele haber pérdida ninguna de sensibilidad, y se consiguen resolver problemas muy incómodos, a la hora de utilizar cierto tipo de prendas, o realizar algún deporte o ejercicio físico.

En el caso de que la paciente desee un tratamiento para los labios mayores, el cirujano, procederá a inyectar en la zona en cuestión grasa propia, o según el caso, en algunos pacientes se recomienda el ácido hialurónico, para recuperar el aspecto voluminoso, y mejorar la estética de la zona.

Anestesia

El procedimiento es sencillo, se utiliza anestesia local. Si la paciente lo desea podemos además añadir sedación. La duración oscila según cada caso entre 30 y 40 minutos.

El Preoperatorio

Para la intervención son necesarios:

  • Un análisis de sangre (bioquímica básica y estudio de coagulación)

  • Un electrocardiograma

Todo ello te será prescrito por la doctora en la segunda visita.

En caso de realizarse con anestesia local sin sedación no será necesario el estudio preoperatorio.

Recomendaciones antes de la Cirugía

Intenta dejar de fumar, el tabaco es muy perjudicial y los tejidos necesitarán aportaciones extras de oxígeno para regenerarse con la mayor rapidez posible. Tu salud se lo agradecerá y tu cicatrización siempre será mejor.

Informa a la Doctora de cualquier enfermedad o alergia que padezcas, así como los medicamentos que utilizas.

Evita tomar aspirina o cualquier medicamento anticoagulante como la vitamina E o el Ginseng.

Durante los días anteriores a la cirugía puedes utilizar un gel normal (no especifico “antibacterias”) para lavar la zona genital.

Para ir a la clínica vístase con ropas cómodas y evite los vaqueros o mallas.

No lleves joyas, en especial pendientes, ni uñas pintadas.

Segunda visita con tu cirujano previa a la intervención

Unos días antes de la fecha prevista para la intervención, la doctora corroborará que los datos de las pruebas preoperatorias que te prescribió son lo suficientemente seguros para realizar la cirugía. Si eres una persona sana, no habrá problemas para continuar el proceso y se te citará definitivamente para el día y hora de la operación. Hasta entonces, continúa tu vida con toda normalidad.

En esta segunda visita también te daremos un documento que se llama “consentimiento informado de la cirugía”, para que lo puedas leer con tranquilidad en tu casa y en el que viene escrito todo lo que hemos comentado en la consulta. Este documento debe firmarse al menos 24 horas antes de la intervención y no es más que la autorización tuya como paciente para que te realicemos dicha intervención.

El Día de la Cirugía

Y por fin llegó el día tan esperado. Es normal que durante los días previos hayas sentido más nerviosismo de lo habitual. Aun así, procura descansar la noche anterior todo lo posible. Debes asegurarte de estar en ayunas, no pudiendo tomar nada, ni agua durante las ocho horas previas a la hora prevista de intervención.

Por la mañana, dúchate con un jabón neutro y evita cremas hidratantes. Retira también la pintura de las uñas de pies y manos si llevas y todos los objetos metálicos.

Después de la Cirugía

Tras la operación, el dolor y los cuidados requeridos son tan mínimos que la paciente puede volver a su domicilio de inmediato con una compresa sanitaria para sentirse más cómoda. Se recomienda guardar reposo durante las 24 o 48 horas siguientes a la intervención y no realizar esfuerzos físicos importantes durante los 3 o 4 días siguientes; no utilizar tampones ni prendas ajustadas; y abstenerse de mantener relaciones sexuales durante cuatro semanas.

La doctora te indicará la forma correcta de lavar la zona operada y cómo aplicar una crema antibiótica en los labios menores, normalmente tres veces diarias durante los dos días siguientes a la cirugía.

Tendrás que acudir a control en consulta a la semana de la operación, o antes si se observase la aparición de hematoma (acumulación de sangre).

La cicatrización completa y la caída de los puntos de sutura suele producirse a los 15 días tras la operación. La cicatriz se va haciendo cada vez menos visible con el paso del tiempo.

Los labios menores, tras la reducción, suelen mantenerse hinchados durante varios días debido al anestésico utilizado y a la propia cirugía. Esta hinchazón irá disminuyendo durante las semanas siguientes. Al pasar el mes, la paciente ya puede mantener relaciones sexuales de forma habitual. La hinchazón habrá desaparecido por completo aproximadamente al mes y medio tras la operación.

Preguntas Frecuentes. (F.A.Q.)

Es habitual que la sensibilidad se vea alterada en el postoperatorio inmediato, pero una vez pasada la hinchazón volverá toda la sensibilidad a la zona. En muchos casos de labioplastia las pacientes reconocen notar más las caricias.

Depende del tipo de trabajo, pero se suele recomendar entre tres días y una semana. En caso de realizar actividades con esfuerzo físico intenso necesitaría 15 días.

No es habitual tener problemas salvo escozor al orinar en la zona intervenida.

Siempre dependerá de la recuperación de cada paciente pero lo habitual es esperar entre 4 y 6 semanas.

Es posible que durante los primeros días sea la doctora quien paute cómo realizar la limpieza de la zona, pero después será suficiente con la higiene diaria habitual. Lo que sí es recomendable es que se usen productos específicos, ya que los geles o jabones habituales tiene un ph que pueden afectar e irritar los genitales femeninos.

Existen distintas causas que pueden provocar dicha hipertrofia, las más habitual es la genética, aunque también puede influir la práctica de algunos deportes, los embarazos, la menopausia etc, aunque en la mayoría de ocasiones la causa es desconocida, pero se descarta que esté relacionado con una falta de higiene íntima.

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